miércoles, 2 de noviembre de 2011

Solaris

Leo en Boedo -todos los poemas- (Eloísa Cartonera 2010) un poema de Fabián Casas que lleva por título el de este post y dice: 

...En medio de la calefacción del verano,
la casa limpia, vacía y ordenada...
...parando y arrancando, la heladera,
como debe ser... el cable cortado,
un preservativo negro flotando en el inodoro...
...whisky a media agua...

...Mataste a la araña inmensa
pero por más que buscás y buscás
no aparece la compañera...

...Y estos bichos
siempre
van
de a dos...

...Descalzo,
transpirando la camiseta en el living
pensás:
si una estrella tarda millones de años en morir,
si después de la Gran Orden
toda la luz regresa a su centro
para suicidarse. ¿Cuánto demora
en desaparecer una familia? ¿Cómo
distinguir lo secundario de lo primario,
lo parasitario de lo inmediato? Una vieja
en la calle, limándose las uñas, ¿qué es?

...Y en el subte miramos,
de reojo, el diario ajeno...

...En esta noche orgánica
las construcciones de la razón
parecen diarios viejos... horror
por los cinco dedos de la mano, terror
porque suene el teléfono, odio
contra la comida seriada de los aviones,
los peces de sangre fría, los remiseros
lustrando sus autos
como cuervos nerviosos
que alguna vez vi en Iowa City...

...No el recuerdo voluntario
sino el que viene
a ramalazos... trayendo las calles de Boedo...
Los lemmings, mis tías, la voz de mi mamá,
fumando descalza bajo el toldo del patio...

...Ahí va el último colectivo iluminado de la noche...
...Pasa contra el calor de los edificios ocupados...
...Suena el teléfono en la pieza del hotel,
tenés que dejar la habitación...