jueves, 10 de noviembre de 2011

Se va un guerrero de la clase obrera


Lo escuché por primera vez en una charla en la Facultad de Ciencias Sociales en 1996. Cuando le explicaba a los jóvenes el Manifiesto Comunista era Gardel. Fue un grande y gracias a compañeros como él, muchos jóvenes nos convencimos de militar durante los años '90, cuando las "clases medias progresistas" se burlaban de los obreros "menemistas". Honor y Gloria para un guerrero de la clase obrera.
Reposteo a los compañeros de El Diablo, con carta de Hugo Echeverre (gran valor del extinto Café La Ideal) y un texto del propio Gregorio Flores desde la cárcel en 1971.


El amigo y camarada Hugo Echeverre (integrante de la redacción de La Verdad Obrera) preparó este post, recordando al Goyo Flores, y recuperando un poema que éste escribió cuando estaba en la cárcel…



A los camaradas del PTS.


Hace un par de horas falleció en Córdoba el dirigente obrero Gregorio Flores.


Unos compañeros me pidieron que escriba algo.

En un rato viajo para Córdoba. A la vuelta armaremos algo mejor. Cuesta ahora tipear palabras.

Fui su amigo y compañero; y compartió esa amistad con el PTS.

Nos conocimos por el ’96 / ’97. Nos presentó David Robles, con quien había realizado meses antes un homenaje a su padre asesinado por la Triple A, César Robles; al que conocíó en Córdoba y apreciaba mucho.

Por esa época teníamos un programa de radio desde el CeProDH y le hicimos una entrevista. Al toque le ofrecimos una columna semanal para que cuente de qué se había tratado realmente el golpe militar del ‘76. Aceptó gustoso. Sólo aclaró que el era clasista y socialista, y que desde ahí iba a hablar (sí, por supuesto, eso es lo que queremos; me parece que le contestamos).

Desde aquel momento construimos una amistad fraternal que fue creciendo y se profundizó con los años.

Luego comenzamos a trabajar en común con el partido presentaciones de sus libros, charlas, entrevistas y reflexiones. Y teníamos un plan para el verano, que veníamos organizando.

Días atrás lo visitamos en la clínica donde estaba internado, y ayudamos a su familia junto con los compañeros de la regional.

Se va un pedazo de historia del Clasismo; de esa historia grande de la clase obrera revolucionaria. Pero no hay pérdida.

Deja libros, artículos, enseñanzas y debates abiertos. Pensamientos vivos de un obrero que escribió y bajó al papel sus ideas; que registró su experiencia y trabajó sobre ellas, y las ofreció abiertamente. Valioso legado.

Tarea ahora de los jóvenes obreros y revolucionarios de sacarle el jugo y nutrirse de sus aciertos y errores.

Les mando un abrazo grande a los camaradas del PTS, junto a los cuales desde hace varios años Gregorio extendió sus experiencias a través de charlas, artículos y entrevistas en LVO, Nuestra Lucha y Contraimagen. Un orgullo y honor para todos sus militantes.

Va un pequeño extracto de Gregorio, que envió desde la cárcel en 1971, y rebalsa de vigencia y futuro.

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A LA CLASE OBRERA

“Yo soy obrero. De hecho pertenezco a una clase que tiene sobre las otras una grandeza suprema: ser la única capaz de dirigir el proceso que lleve a la humanidad la igualdad y el progreso.

La historia nos ha legado una misión, las más bella: construir la sociedad sin opresores ni esclavos (…)

Vista así la realidad, queda una inmensa tarea: transformar la sociedad y construir una nueva en donde todos los hombres puedan participar en el quehacer económico, político y cultural.

Allí no habrá privilegios de cultas aristocracias, se vivirá la genuina proletaria democracia.

El hombre será un producto de un nuevo orden social, con una moral distinta, más altruista y racional”.

Gregorio Flores, Rawson, Celda 32; 30 de septiembre de 1971.-

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Un abrazo fraternal.

Hugo Echeverre