domingo, 13 de noviembre de 2011

La reina de las Nieves

Por suerte lavé todos los cacharros anoche y ahora puedo dejar tranquilo que se me escurra el tiempo. Charlo con (G)Rosso vía gmail si el régimen político es algo fuerte que se puede romper o algo débil que se sostiene, mientras la vereda que anoche nos sirvió de patio recibe el castigo del sol patagónico. Le digo a mi hermana Daniela que quiero postear un poema suyo en este blog. Y me dice "See, ese no necesita corrección". Respondo que todas las cosas que escribo, políticas o literarias, TODAS necesitarían corrección, pero esa es la impunidad del formato de un blog y también su superficialidad relativa. Pongo lo que se me canta y a llorar a la iglesia. 

Va entonces el poema, que lleva por título el de este post y forma parte del libro Agustina (2010), bellamente escrito y de paupérrima edición: 

Las piernas de Belén
van del 15 al 115
de mi centímetro de sastre.
Dormí y no tomé
el diámetro de los muslos
ni el de la cadera.
Diámetro perfecto podría decir
y me retrucarían
que no estoy diciendo nada.
Es que a Belén hay que verla
caminar con minishort, blanquísima
Nació, para que 
nos levantemos de la mesa
y nos acordemos que una pierna
no son tres cartas iguales.