jueves, 2 de julio de 2015

El origen de la ferocidad


Por Fernando Rosso 

Pinta tu aldea barrial y pintarás el interminable universo de una adolescencia conurbana. Gabriel tiene un poco de todos y todos tenemos una parte de Gabriel. Sus miedos son los nuestros y también sus ilusiones. Pero sobre todo sus reveses y perfectos fracasos.

Gabriel, el Gavilán, deja de ser niño en “El origen de la tristeza” y retorna adulto (y químicamente adulterado) bajo el imperio vertiginoso de “La ley de la ferocidad”. Ambas novelas de Pablo Ramos que son como una paliza despiadada a eso que los poetas llaman el alma.

miércoles, 1 de julio de 2015

Grecia, la Troika y Syriza: las amarguras de la realpolitik



Con todos los límites que se derivan de no conocer la situación de primera mano, comparto algunas reflexiones (como siempre digo, si les sirve, feliz con ello, si no, no le den bola...)

La situación social en Grecia es dramática y los eventos políticos van cambiando minuto a minuto y no se sabe bien qué puede pasar de acá al domingo en el que está convocado el referéndum sobre la política de la Troika, por lo que estas líneas intentan plantear algunas cuestiones que se expresan en la coyuntura pero podrían trascenderla...

La Troika y Grecia: ¿hacia el capitalismo periférico?

La política de retrogradación social que impulsa la "troika" para Grecia tiene objetivos de disciplinamiento hacia los propios griegos así como hacia todos los "socios menores" de la UE, también eventualmente, volver imposible la continuidad del gobierno de Syriza-ANEL. ¿Pero no tiene efectos más profundos? ¿No se puede pensar que la política de la Troika, está operando una metamorfosis de Grecia de "imperialismo menor" (similar a como veía Trotsky a Checoslovaquia en las vísperas de la Segunda Guerra Mundial)  a "capitalismo periférico" (concepto con el que Gramsci identificaba el grupo de países europeos más "atrasados", entre ellos Italia, España y Portugal)?

En el concepto de Gramsci, la idea de capitalismo periférico estaba ligada a la de una mayor debilidad del aparato estatal y a una sobreextensión de sectores medios que bloqueaban el desarrollo de la clase obrera como actor independiente, una suerte de "Occidente periférico y tardío" según la expresión de Portantiero en Los Usos de Gramsci. En este caso, el proceso de pauperización de amplias capas de las sociedad, daría otra tónica a esta involución social, no obstante lo cual podría resignificarse este concepto; es decir que sin transformarse aún en un país semicolonial, su status esté en vías de transformación hacia un híbrido entre "imperialismo menor" y "capitalismo periférico". 

La respuesta a esta pregunta, no obstante, no puede encontrarse por fuera de la lucha que está en curso y del desarrollo de la lucha de clases más en general.

El internacionalismo y la huelga continental 

En este post escrito con Fernando Rosso habíamos retomado los análisis de Pietro Basso  sobre la cuestión de la nueva composición "plurinacional" de la clase obrera en las ciudades europeas como base concreta para un nuevo internacionalismo. 

La situación de Grecia plantea nuevamente la cuestión, desde otro ángulo, ya que más allá de la movilización masiva de los propios griegos, una derrota en toda la línea de la política de la Troika es difícil de lograr sin el apoyo activo de la clase obrera europea, en especial del proletariado alemán. 

Sin llegar a ser un "supraestado" con plenos poderes, la existencia de la Unión Europea y su intervención directa en la política de los "socios menores" como Grecia, amplía la escala del enfrentamiento, planteando la necesidad de unir centro y periferia dentro de la propia Europa y modificando en parte la vieja ecuación de Marx sobre que la lucha de la clase obrera era nacional por su forma pero internacional por su contenido. En la actualidad incluso la forma es un poco más internacional que en el pasado, obviamente sin haberse liquidado el rol de los Estados nacionales. 

Por eso, la figura de la huelga continental como acción coordinada a nivel europeo, está muy lejos de la fantasía de una revolución que estalla en todos lados al mismo tiempo. Por el contrario, empieza a ser una necesidad concreta, en este caso, para defender las más elementales condiciones de supervivencia de Grecia. 

En este sentido, los dirigentes reformistas de Europa, tan proclives a apoyar incondicionalmente todas las políticas de Tsipras, no tienen el mismo entusiasmo para convocar acciones contundentes de las organizaciones de masas que dirigen, cuando lo que está planteado es una gran acción de solidaridad continental e internacional con el pueblo de Grecia, por la anulación de la deuda y contra la política de la Troika. 

Las pasivizaciones y sus límites

En este post, identificaba la pasivización ciudadana (es decir la transformación de las luchas democráticas, populares y anti-imperialistas en luchas por la ampliación de la ciudadanía dentro de los marcos del sistema), como el principal mecanismo tendiente a dislocar la dinámica permanente de la revolución social, en ausencia de otros mecanismos como lo fuera en su momento la división tajante de la periferia y el centro, en el marco de los pactos entre la burocracia de la URSS y las potencias imperialistas. 

En mi opinión esa categoría sirve para entender el proceso de los gobiernos "posneoliberales" latinoamericanos y algunos momentos específicos de la "primavera árabe" (con más limitaciones ya que hubo procesos revolucionarios más desarrollados) así como los fenómenos de Syriza y PODEMOS. Sin embargo, en el caso de Syriza, se empiezan a mostrar con crueldad los límites de una estrategia pasivizadora presentada como realpolitik.

La pasivización fue la apuesta de Syriza, es decir, llegar al gobierno como expresión electoral del proceso de luchas que se dio en Grecia durante los últimos años, pero no para llevar hasta el final las demandas de los trabajadores y el pueblo, sino para reconstruir la autoridad estatal que estaba en crisis por la política de ajustes permanentes, de lo cual el hundimiento del PASOK fue la expresión política incontrastable. Así lo hizo saber el propio Tsipras al momento de asumir, generando un autodenominado gobierno de salvación nacional

Pero sin soja ni petróleo, ni "viento de cola", Tsipras parece haber atado su destino a la continuidad de Grecia en la "zona Euro", para lo cual sin poder transformarse en un agente directo de la Troika, ni alentar una salida del euro en clave soberanista, mucho menos tomando medidas anticapitalistas como la nacionalización de los bancos y otras que defiende la extrema izquierda en Grecia, empieza a parecer una especie "bonapartismo líquido" cuyas posiciones van cambiando en función de las maniobras y contramaniobras que realiza en la negociación. 

En este sentido, si la revolución pasiva es como habíamos señalado acá una suerte de "moderador clausewitziano" entre revolución y contrarrevolución, funcional a ésta última, tomando incluso su lugar cuando esta es evitable, la "contrarrevolución social por medios diplomáticos" que busca imponer la Troika, pone límites a cualquier salida reformista y con eso pone en crisis la estrategia pasivizadora de Syriza. 

Con todo, la liquidez misma tiene un límite. Como decía Trotsky en sus Escritos sobre Lenin, Dialéctica y Evolucionismo, todo fluye, pero nada fluye fuera de sus márgenes y así como la Troika puede estar forzando la relación de fuerzas más allá de los límites aceptables, lo mismo puede ocurrirle a Tsipras y sus marchas y contramarchas de cara a los trabajadores y el pueblo de Grecia.

martes, 30 de junio de 2015

Con los trabajadores y el pueblo de Grecia contra la Troika



La “troika” bajo la dirección del gobierno alemán y la gran banca imperialista, ha puesto a Grecia contra la espada y la pared. A pesar de las concesiones del gobierno de Syriza, que presentó un plan de recortes que un 90% contemplaba las exigencias de los acreedores, la Europa del capital y el FMI no se dieron por satisfechos. Quieren una rendición total del pueblo griego. No a al chantaje imperialista contra el pueblo griego. No al pago de la deuda y a los planes de austeridad. Reproducimos a continuación la declaración de la Fracción Trotskysta Cuarta Internacional (FT - CI).

lunes, 29 de junio de 2015

Dossier Syriza-PODEMOS

siri

Ante el agravamiento de la situación en Grecia y en el marco del rechazo a la política de la Troika de arrodillar al pueblo griego, a la que el gobierno de Tsipras ha venido haciendo disitintas concesiones; así como ante la creciente orientación de PODEMOS hacia el "centro" ("centralidad del tablero" según Iglesias), compartimos con los lectores de Los Galos de Asterix una compilación de artículos sobre los fenómenos políticos de Syriza y PODEMOS, como aporte a la reflexión. 

Los artículos están ordenados por fecha, del más reciente al más antiguo y se agregan las versiones en otros idiomas cuando existen. 








viernes, 26 de junio de 2015

La Potencia del Maestro Ignorante (sobre un libro de Jacques Rancière)

No suelo adjetivar en exceso cuando comento libros (ej. "un brillante libro de..."), pero El Maestro Ignorante de Jacques Rancière me pareció realmente un libro fabuloso. 

Rancière rescata la experiencia de Joseph Jacotot, intelectual igualitarista radical que, estando exiliado en Bélgica, en 1818  enseñó el francés a los estudiantes de la Universidad de Lovaina, sin saber una palabra de flamenco, solamente con una versión bilingüe del Telémaco de Fénelon

Rancière, que en La lección de Althusser había criticado con ferocidad a la "casta" de intelectuales universitarios autodefinidos como depositarios del saber, reivindica con entusiasmo y admiración la concepción desarrollada por Jacotot y su "método de enseñanza universal", cuya máxima era "se puede enseñar lo que se ignora", la cual se remitía a la premisa más revolucionaria del "método": la igualdad de las inteligencias.

Desde esta concepción ultra igualitarista, Rancière defiende, comentando e interpretando a Jacotot, un método alternativo al del "maestro explicador" (que sabe) y le enseña al alumno ignorante (que no sabe), que es el que el progresismo iluminista reproducía, con las mejores intenciones de "instruir" al "hombre del pueblo", pero extendiendo hasta el infinito la desigualdad entre el que sabe y el que no. 

El "maestro ignorante" no busca "enseñar" sino espolear la voluntad del alumno para que aprenda por sus propios medios (como todo ser humano tiene que hacer hasta que alguien le dice que en vez de aprender solo necesita alguien que le explique). La relación "pedagógica" no se establece entre una inteligencia superior y una inferior sino entre dos voluntades y dos inteligencias: 

En el acto de enseñar y aprender hay dos voluntades y dos inteligencias. Se llamará atontamiento a su coincidencia. En la situación experimental creada por Jacotot, el alumno estaba vinculado a una voluntad, la de Jacotot, y a una inteligencia, la del libro, enteramente distintas. Se llamará emancipación a la diferencia conocida y mantenida de las dos relaciones, al acto de una inteligencia que sólo obedece a sí misma, aunque la voluntad obedezca a otra voluntad (...) se puede enseñar lo que se ignora si se emancipa al alumno, es decir si se le obliga a usar su propia inteligencia. Maestro es el que encierra a una inteligencia en el círculo arbitrario de dónde sólo saldrá cuando se haga necesario para ella misma. Para emancipar a un ignorante, es necesario y suficiente con estar uno mismo emancipado, es decir, con ser consciente del verdadero poder del espíritu humano.

En un contexto en que las políticas educativas nacionales e internacionales realizan la curiosa (aunque no tanto) yuxtaposición de una educación primaria y secundaria que sirve principalmente para después ir a buscar trabajo y una educación universitaria con fuerte inclinación a la autolegimitación del academicismo, la voz solitaria de Jacotot, rescatada por Rancière no deja de ser interesante. 

Su interés sobrepasa el que puedan tener los compañeros y compañeras dedicados a la tarea docente o la reflexión sobre problemas pedagógicos. Hace a una cuestión más global que es la de la lucha por el pleno desarrollo de las capacidades intelectuales de las personas, que es un componente fundamental de la lucha por la emancipación humana.

En este sentido, puede ser productivo pensar las convergencias y divergencias entre Marx y Jacotot (o el Jacotot narrado por Rancière).

En la tercera de sus Tesis sobre Feuerbach, Marx señala: 

La teoría materialista de que los hombres son producto de las circunstancias y de la educación, y de que, por tanto, los hombres modificados son producto de circunstancias distintas y de una educación modificada, olvida que son los hombres, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado. Conduce, pues, forzosamente, a la división de la sociedad en dos partes, una de las cuales está por encima de la sociedad (así, por ej., en Roberto Owen). La coincidencia de la modificación de las circunstancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria.

Según Rancière, Jacotot no estaba en contra de la "práctica revolucionaria" (había sido artillero del ejército francés en 1792, instructor militar en la Oficina de las Pólvoras, nombrado por la Convención y muchas cosas más) y (agrego) coincidiría con Marx en el rechazo a la concepción que "divide a la sociedad en dos partes, una de las cuales está por encima de la sociedad". La diferencia es que para Jacotot, la emancipación intelectual es independiente de los proyectos colectivos, considerando la sociedad como una ficción arbitraria basada en la desigualdad, que siempre será reemplazada por otra de similares características.

No obstante esta disociación entre emancipación intelectual y transformación social, el rescate por Rancière de Jacotot desde la apuesta al desarrollo de la "potencia intelectual" de la persona común aporta a la reflexión sobre la lucha por el desarrollo de una "intelectualidad obrera". Y no casualmente, en todos los períodos en que surgieron tendencias a la autonomía e independencia de la clase obrera y su constitución como sujeto revolucionario, surgieron expresiones en tal sentido.

Si entendemos el comunismo como la liberación progresiva de la humanidad respecto de todas las formas de trabajo "forzado", en el marco de la liquidación de la propiedad privada, las clases y el Estado, esta liberación material es la base para el máximo desarrollo de las capacidades humanas y esto incluye la "emancipación intelectual" (que la gente tome conciencia a través de su propia experiencia de que puede pensar y aprender "con su propia cabeza") como parte fundamental de este proceso de liberación humana.